En el Jardin de los Fizzi Contini
"Demoníaca, insana y sexualmente pervertida", así calificaba Visconti la belleza del joven Berger al que lanzó a la fama cuando le dio en papel de Martin Von Essenbeck en 'La caída de los Dioses' (1969).
Visconti vio en él a la encarnación del lado oscuro del alma germánica, un nazi depravado, pedófilo, que mantenía una relación incestuosa con su madre. Su afición al travestismo dio pie a una de las más famosas secuencias de la película: Helmut Berger interpretando a la Marlene Dietrich de 'El angel azul'.
Años más tarde, Visconti le haría su mejor regalo: el papel protagonista de 'Ludwig' (1972), una de las cimas del arte del director milanés. Berger, en su mejor interpretación, dio vida a Luis II de Baviera, el llamado "rey loco".
Sin duda, nadie mejor que Visconti para llevar a la pantalla la intensa vida del último monarca de Baviera. Y no sólo porque fuera homosexual y de origen aristócrata como Ludwig, sino por su increíble capacidad creativa, su extraordinaria sensibilidad y su habilidad fuera de lo común para reflejar entornos decadentes y personajes atormentados.Berger fue el compañero de Visconti durante 12 años, de 1964, cuando empezó su relación, hasta 1976, año del fallecimiento del director italiano. En su autobiografía, el actor austriaco se refirió a su relación con Visconti como "un verdadero matrimonio", y a él mismo como la "viuda del director".'Confidencias' (1974) fue la última película que hicieron juntos, donde compartió protagonismo con Burt Lancaster, otro actor muy querido para Visconti con quien trabajó en su obra maestra 'El Gatopardo' (1963).La carrera de Helmut Berger sin Visconti fue irregular, mientras vivía, y desastrosa, cuando el director murió. Así, los mejores títulos fuera del amparo de su pareja fueron 'El retrato de Dorian Gray' (1972) y 'El jardín de los Finzi Contini' (1970).
La primera es una peculiar adaptación del clásico de Oscar Wilde, ambientada en el año de producción del filme, 1970, y de un intenso homoerotismo.
La segunda, dirigida por otro de los grandes realizadores italianos, Vittorio De Sica, ganó el Oscar a la mejor película extranjera.La carrera de Helmut Berger sin Visconti fue irregular, mientras vivía, y desastrosa, cuando el director murió. Así, los mejores títulos fuera del amparo de su pareja fueron 'El retrato de Dorian Gray' (1972) y 'El jardín de los Finzi Contini' (1970).
La primera es una peculiar adaptación del clásico de Oscar Wilde, ambientada en el año de producción del filme, 1970, y de un intenso homoerotismo.
La segunda, dirigida por otro de los grandes realizadores italianos, Vittorio De Sica, ganó el Oscar a la mejor película extranjera. El olvidable giallo 'Una mariposa con las alas ensangrentadas' (1971), 'Miércoles de ceniza' (1973), un desangelado drama donde coincidió con dos viejas glorias de Hollywood: Elizabeth Taylor y Henry Fonda, y 'La inglesa romántica' (1975), una de las más flojas películas de Joseph Losey, completan lo más destacado de su filmografía antes de la muerte de Visconti.
Se comenta que actualmente, está arruinado y vive de una pensión de 200 euros del gobierno italiano, al igual que su compatriota la actriz Laura Antonelli.








